Mi agenda original era una cosa amorfa negra y totalmente anónima. Cada vez que la tenía que usar me daba un no sé qué… tan triste la pobre. El otro día fui de compras a una tienda de telas y me encontré con un vinil plasticoso suavecito color rojo brillante y que me compro dos metros.

Destripé mi agenda amorfa negra, conservando la espiral metálica del interior, y le cosí una bonita funda roja, con su respectivo relleno de ese material esponjoso que se usa para rellenar colchas. Para rematar, le puse un cierre de velcro y lo decoré con un listón de catarinas.

Ahora mi agenda es roja, suavecita y acolchonada… :)

Le puse su cosito para la pluma y le cosí también un estuche con un retazo de tela kitsch de fondita.

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Este es un estuchito para guardar mis tarjetas de presentación del trabajo… con todo y cosito metálico reciclado de un llavero viejo.

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Ajá! Este es el fantástico porta tampax y anexos… muy práctico para llevar en la bolsa. Me lo inventé a partir de retazos de piel de un viejo abrigo, un forro de algodón de bolitas y un pedacito de fieltro rosa abandonado en el último cajón del costurero.

Aquí se ve abierto, con todos sus compartimientos y cerrado… muy discreto.

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Esta es una carpeta que hice a petición de pior-es-nada para su cumpleaños. Cuando vio mi agenda (el muy envidioso ;) ) quiso que le hiciera algo parecido así que, con el vinil que me sobró, le hice esta agenda suavecita para que guarde todos sus papelitos, notas y apuntes en un solo lugar.

También esta carpeta tene una bolsita para guardar plumas y demás cositas… o coshitash, como diría mi suegro!

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Un estuchito para mis lentes… a ver si así evito traerlos eternamente rayados y llenos de pelusa de la bolsa.

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Una bolsita para mis plumas.

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El súper antifaz para dormir a gusto… confieso que no me gusta la oscuridad y de noche dejo la luz prendida. Pero con esto seguro voy a dormir como oso en hibernación.

Y todo esto (excepto la carpeta de pior-es-nada) va conmigo a todos lados. Creo que debería sacarle una foto al contenido de mi bolsa que, con todo lo que tiene adentro, es casi un milagro de la física. Que interesante es ver lo que hay en las bolsas de los demás, no?

Bueno, ya será pa’ la otra…