16:40 pm…

En menos 3 horas sale mi avión. Estamos saliendo hacia el aeropuerto. Soy un zombie.

No quiero despedirme, quisiera cerrar los ojos y ya estar allá… Ayer no pude controlar las lágrimas cuando regresamos a casa y encontré en mi almohada (seguramente con la complicidad de pior-es-nada aunque me lo niegue) un regalo de mi mamá: un libro acerca de una niña que cose, a la que su mamá le regala una muñeca mágica para enfrentar su grande miedo. Junto al libro, una carta de mi mami intitulada  “A manos mágicas” y, por supuesto, una muñequita de vestido rojo y trenzas largas.

No me quiero despedir de pior-es-nada tampoco. Aunque hemos platicado mucho ultimamente sobre este viaje y hemos soñado con las cosas que podemos hacer cuando estemos juntos otra vez, siento dolor al tener que dejarlo. En estos años, nunca hemos estado separados por más de tres semanas.

Bueno, mejor me voy porque ya estoy dejando escapar unas lagrimitas y me prometí que voy a tratar de controlarme… como si fuera la primera vez que viajo, chingado!!!!!

Cuando vuelva a escribir estaré en tierras catalanas y muy, pero muy lejos de un coñoesumadre la puta que lo parió maldito pinche avión.

Mandenme buenas vibrasssssssssssss…..