Hace un par de días que ha salido el sol en Madrid. Tal vez por eso me decidí a escribir nuevamente…

No se como describir mi humor últimamente, lo que es un hecho es que el frío no me sienta nada bien. Estos días grises, húmedos, fríos y llenos de viento me llenan de una nostalgia mal. No quiero ni salir de la cama, bañarme es un esfuerzo  enorme , sin hablar de asomar la nariz por la puerta de casa.

Y es que en verdad no tendría razón de sentirme así porque esta mudanza a Madrid fue algo muy deseado. Cambiar de país para venir a estudiar algo que me apasiona ha sido un paso enorme. He conocido gente super interesante, tengo amigos nuevos dentro y fuera de la escuela, me la paso de fiesta, estoy preparando un documental nuevo, paseo mucho en mi bicicleta, cocino pasteles que cada vez me quedan mas ricos, leo mucho, veo películas, mis compañeros de piso son la onda… pero no sé, por alguna razón me siento completamente desmotivada y falta de energía. Por las mañanas me cuesta iniciar el día, por las noches siento que no hice todo lo que quería y me acuesto con un huequito en el estómago.

Claro, me hace falta pior-es-nada, muchísimo! Y mi mamá, mis amigos, Martina, Lola, los gatos… pero hay algo más. Algo más que se me alojó en el pecho desde que regresé de Italia y me tiene con un nudito perenne en la garganta.

Tal vez es la famiglia lejana, la vejez de mi abuela, la ausencia de mi abuelo… sobretodo es la sensación de crecer y de que las cosas ya no son lo que eran. Que las familias cambian aunque uno se empeñe en retenerlas en la memoria, inmortalizadas como en los mejores recuerdos.

Tal vez es la ausencia de mi padre, a quien dejé de llamar papá desde el 2001 cuando decidí no verlo más. Es la pequeña punzada de saber que nunca más me buscó, que no hizo el esfuerzo por reconciliarse… como si el silencio entre padres e hijos fuera algo natural. El saber también que se separó de su esposa y que ahora está con una chica de mi edad, que es un padre amoroso con sus otros hijos y que con ellos es todo lo que conmigo nunca quiso ser. Me alegra por ellos, de verdad, pero me duele por mí.

O tal vez simplemente es este puto invierno que no se decide a terminar y que me tiene hasta la madre!!!

Pero si mañana sale el sol nuevamente quiere decir que estamos cada vez más cerca del buen clima, del calorcito, de los días de campo, de los vestidos frescos y de la alegría de la primavera.

Uff, ya que el frío nos de tregua por piedad!!!